Estas caminando por una calle de Amsterdam pongamos Nassaukade, una tarde de otoño, respirando la libertad del mar en el aire, con el pecho a punto de reventar de emoción, caminando con paso firme, sintiendo el suelo bajo tus pies a cada zancada, sonríes. Estas escuchando Nassaukade.
Nassaukade (Warner 2010) es el segundo trabajo del joven cantautor de Rubí. Del chico catalán con acento andaluz y aires rockeros. Jeremías Blanco, Jere lo ha vuelto a hacer y ha vuelto a crear un disco que es como un arma de doble filo: afilado como sus guitarras y brillante como sus letras. Jere vuelve a cantar al amor y a la locura, como ya han hecho otros de sus poetas preferidos, Robe Iniesta (Extremoduro), Kutxi Romero (Marea) o Jesús de la Rosa (Triana) entre otros.
Este nuevo disco se agarra al rock más castizo en Dame el aire y al flamenco más rockero en Cerca de mí, con la colaboración de Raúl Pulido en los coros flamencos, mientras mantiene la dulzura, la canallería, la frescura, el arte.
Ya con Improperios (Warner 2007) Jere dio que hablar entre los medios, mientras creaba cada vez más adeptos o deberíamos decir adictos a su música, este nuevo trabajo no dejará indiferente. También pudimos escucharle en la reedición del su primer trabajo junto a las voces de Rulo (La Fuga) y Dani (Despistaos).
Jere sigue fiel a su música, fiel a su estilo y tanta fidelidad por parte de este joven Dartañan sólo puede equipararse a la de sus mosqueteros, los Improperios, que le han acompañado escudándole Xavi Lario (guitarra acústica y eléctrica), Boris Guindo (guitarra acústica), César González (bajo) y su última incorporación Toni Pagés (batería) volverán a subirse a los escenarios españoles este año para hacernos vibrar con su energía, su cercanía, su talento y sus ganas.
Sólo hay que escuchar los primeros minutos del disco para obviar que es de nuevo el maestro Xavi Pérez el encargado de dicha producción musical. Xavi, conocido además por ser productor de algunos de los grandes talentos del panorama nacional como Antonio Orozco.
De nuevo es marca de la casa el arte del disco. La artista y amiga inseparable Aroha Travé “BUG”. Estamos hablando de un trabajo de base, de recorrer cientos de pequeñas salas, de meterse al público en el bolsillo, de no querer que esa noche acabe nunca. Del trabajo de un obrero de la música que no nace de la noche a la mañana, del que sabe pese a su juventud ganarse a la crítica.
Es joven, es su segundo disco y no va a ser fácil. Pero ojo, que nadie aparte la mirada de este joven de voz rasgada.
Todo se remonta a 1999 cuando yo tenía 14 años y las “SPICE GIRLS” causaban furor entre la juventud masculina Española . Fue entonces cuando se me ocurre coger ese regalo que le hicieron a mi padre y que nunca él aprendió a tocar, no se sabe muy bien porque, a saber. Ese regalo que era una preciosa guitarra española ... con todas esas cuerdas ... desafinadas ... . Cogí esa guitarra, empecé a aporrearla y tan solo conseguí un tremendo callo en el dedo gordo. Mi tía Maribel fue la primera en enseñarme mis primeros cinco acordes, mi/sol/do/re y el siempre complicado de aprender fa. Con esos acordes , la cadena de música, el micro de un karaoke y una cinta virgen con los viejos éxitos del verano del 92, comencé a gravar todo lo que se me pasaba por mi locuela cabeza. Los resultados de la grabación solo los escuchaba una compañera de clase llamada Aroha Travé, la cual dibuja de la puta ostia. Ambos flipábamos con esas grabaciones de radiocasette mientras que ella dibujaba sus paranoias, a veces un escenario con ella a la batería y yo con la guitarrica y el micro.
Sin darnos cuenta fuimos creando un sueño..
Mientras tanto mi padre tenía que empezar una obra de un pequeño estudio en Rubí.
Fue en aquella obra donde yo conocí a Xavi Pérez. Xavi estaba empezando una historia con Antonio Orozco. Entretanto había escuchado esa especie de maqueta que le hizo llegar su padre , Salvador Pérez (electricista aficionado al sonido), a través del mío, J. Antonio Blanco(albañil aficionado a la música y un gran poeta) y de la cual yo tenía bastante reparo en enseñar . Xavi hablo con migo y me dijo que siguiera escribiendo, que veía algo en mi y que en 2 o 3 años podríamos ver qué pasa. Durante ese tiempo yo me dedique a escribir mogollón de canciones . A medida que yo crecía las canciones dejaban de ser tan románticas, debido a los fracasos amorosos que sufre uno en su pubertad y a los siempre recomendables botellones !!! (si bebes que conduzca otro ) se ampliaba mi gusto musical mientras conocía a Triana, Extremoduro, Sabina, Platero y tú, Marea, a los entonces recientes ESTOPA, entre otros ... quedando fascinado con esas letras y melodías!
Acabo el instituto y perdí un poco de vista a Aroha pero aún así manteníamos contacto telefónico con alguna visita a casa. Mientras, yo empezaba a entrar en el estudio con Xavi y a maquetar cosillas, ya tenía 17 años . Entre pitos y flautas pasó otro año y entonces fue cuando con Salvador fuimos en busca de unos trasteros donde ensayaban diversos grupos de música. Yo jamás había tocado en un grupo, excepto algunas colaboraciones que hacía con el de un primo mío tocando el cajón y haciendo algún corillo que otro. Salvador conocía a unos tíos los cuales me quería presentar y explicar nuestro cometido pero por cosas de la vida nos equivocamos y acabamos picando en el local de al lado y allí fue donde conocí a los que serian parte de la banda, concretamente a Cesar González ( bajo) y Boris Guindo (guitarra acústica y coros). Al año llegaron Xavi Lario ( guitarra eléctrica) y Sergiño Moreira ( batería) a completar la banda. Con ellos aparece en la escena Sergio Pérez el cual calmó las aguas y organizó un poco el tinglao . Pasaron 2 años más de bolos ,alegrías, penas desconcertantes ... pero con muchas pelotas llegamos a el día de hoy, que gracias al esfuerzo de mucha gente se ha logrado empezar ese gran sueño que surgió en esas interminables clases de instituto!!!
Improperios
Improperios, así es como se iba a llamar el grupo que íbamos a montar Aroha y yo . Luego la realidad nos sacudió el sueño y lo reestructuró, poniendo a Aroha de ilustradora del disco. El nombre surge en una clase de Castellano que nos daba la excelente profesora Nuria ¿?¿?¿?¿?¿? que en su intento de que dos de la clase dejaran de insultarse dijo:
- dejar de decir improperios!!!! Entonces miré a Aroha y le dije: - que te parece?
A ella le encantó y fue cuando decidimos que así nos llamaríamos, IMPROPERIOS. Por eso cuando Xavi Pérez me preguntó por el nombre del disco, en honor a aquellos momentos le dije que se llamaría así y que a las letras del disco estaría bien que les acompañase un dibujo de Aroha.